martes, 10 de enero de 2012

Nuestro tercer trabajo

Con las pilas cargadas, de vuelta de Navidad, nos enfrentamos a otro apasionante trabajo. En este caso se trata de enfrentar el pasado clásico con uno de los lenguajes más modernos y característicos de nuestro tiempo, el cine. Desde los comienzos del "séptimo arte", el mundo clásico ha sido una inspiración permanente para los guionistas y directores de cine. Una de las más grandes películas de los pioneros fue la "Cabiria" de Giovanni Pastrone (cuyo póster ilustra esta entrada), basada en avatares de la Segunda Guerra Púnica. Una sorprendente producción italiana a la altura (por su ambición y los medios empleados en ella) del "Nacimiento de una nación", la que es considerada la primera gran obra cinematográfica de la historia. 
Este contraste entre tema clásico y lenguaje moderno (no tanto, si se piensa que el cine no deja de ser el compendio de todas las artes: teatro, poesía, música, pintura, danza..., y hasta su nombre se remonta a una etimología griega: "escribir el movimiento") nos va a deparar, a buen seguro, grandes sorpresas.

Todo el cine de tema clásico es susceptible de atraer nuestra atención, desde el absurdo péplum de señores musculitos y señoras con atuendos de brevedad casi imposible (escenografías irreales y argumentos absurdos), hasta grandes obras maestras del cine, como el "Espartaco", de Stanley Kubrick o el "Julio César", de Joseph L. Mankiewicz. Desde el arcaísmo en blanco y negro de "Cabiria", estrenada en 1914, hasta la estética ultramoderna de 300 o la espectacularidad de Ben Hur o Troya, pasando por la exaltación religiosa de "Quo vadis" o su parodia, en la "La vida de Brian".


Como siempre, desde aquí, tienes a tu disposición, en sendos enlaces, tanto el planteamiento del trabajo como un power point convertido en pdf para orientarte en su ejecución.